En magia todo el tiempo estamos usando hierbas, flores, frutos para nuestros rituales y hechizos, así que, me parece piola empezar a ver algunas cosas para tener en cuenta sobre las plantas en el trabajo mágico-ritual.
Toda bruja digna de su oficio, posee un jardín de hierbas. Aunque es simple en su diseño, el jardín de las brujas contiene una gran cantidad de material mágico necesario para la bruja, que con su conocimiento, puede utilizar en el momento de realizar sus hechizos y rituales, inciensos, aceites aromáticos y amuletos. Dice el autor de “El Jardín Mágico de las Brujas”, cuyo autor no conozco, pero si alguien tiene algún dato y ganas de compartirlo, todos agradecidos.
Es necesario elegir cuidadosamente las hierbas que queremos plantar en nuestro jardín. Hay que decidir antes de hacerlo, cual es el interés principal y que expectativas tenemos con respecto a nuestro jardín.
Si queremos cultivar jardines mágicos específicos para trabajar, aquí va una lista de las hierbas necesarias para cada fin. Estas son hierbas sugeridas, es decir, no es que haya que cultivar estrictamente estas que se proponen así como las presento. Sólo es una guía que cada uno puede varias de a cuerdo a su necesidad, conocimiento y preferencia.
Jardín del Amor
Rosas (las variedades simples y antiguas son mucho más propicias que las nuevas, es decir: roja, blanca, amarilla, y no las variedades modernas que se obtienen mediante injertos); violeta; verbena; milenrama; lavanda; romero; limón, albahaca, melissa; levisticum.
Jardín de la Sanación
Para tareas mágicas, no medicinales: Menta; cebolla; romero; ruda; ajo; clavel; salvia; cardos; acedera.
Jardín Multipropósito
Romero; lavanda; milenrama; vervena; ruda; rosa; artemisa; trébol de cinco hojas (pentafillo); clavel.
Los jardines mágicos por lo general no conservan los diseños comunes de jardines, muchos ellos se diseñan como laberintos. La mayoría de ellos están organizados sobre trazados que arrancan a partir de una figura circular, ya que el círculo simboliza la fertilidad, la reencarnación y la eternidad. Algunas brujas ambiciosas y con posibilidades de hacerlo, diseñan sus jardines dándoles forma de soles, lunas crecientes y estrellas.
El componente básico a la hora de diseñar nuestro jardín, es una vívida imaginación, y una buena provisión de piedras planas que servirán para marcar los contornos del diseño. Recordemos que en este tipo de jardines, se persigue un fin más allá de la complacencia estética para el ojo humano, ya que también se trata de invocar a las fuerzas que necesitamos que habiten en él.
Cuando usted se haya decidido acerca del modelo de diseño que empleará, consiga un buen libro de hierbas de cultivo. Tome nota del tamaño y características de cada una de las plantas que usted desea cultivar, así también como de sus necesidades específicas (sol, sombra, agua, luz, etc.). Calcule las distancias que debe haber entre una planta y otra de acuerdo a su tamaño y necesidades. Realice un bosquejo aproximado a escala del área donde piensa cultivar, y dibuje a lápiz las hierbas, teniendo en cuenta sus tamaños y distancias, integrándolas a su diseño ya elegido, en cada una de las posiciones deseadas.
Preparando el Terreno
Cuide principalmente que el lugar escogido no se un sitio muy transitado, a fin de que las plantas no sean molestadas. Marque en el lugar escogido el trazado de su jardín. Lo mejor es iniciarlo en primavera, cuando ya han pasado los fríos crudos.
Ya en el lugar de creación del jardín, tomar un puñado de muérdago. (Nota de la traductora: cuidado las personas que viven es Sudamérica y otros sitios, ya que es común confundir el muérdago con el acebo, y no es lo mismo). Se muele este muérdago en un mortero, tres días después de haberse iniciado la Luna Nueva. Espolvorear el polvo resultante sobre la tierra, de un lado a otro. Luego se comienza a trabajar la tierra, munidos de pala y zapa (o zapín), removiendo la superficie hasta que aparezca la tierra húmeda. Toda el área debe quedar labrada de esta manera.
Si observamos que la tierra es muy dura, hay que agregar un poco de estiércol como abono; si fuera arenosa, hay que agregar humus.
La mayoría de las hierbas no requieren tierras en perfectas condiciones para su desarrollo, pero si logramos mejorar el terreno obtendremos especímenes mucho más saludables.
El diseño básico del jardín, como dijimos anteriormente, parte de una base circular, realizando esta circunferencia, de acuerdo al tamaño de terreno del que dispongamos.
Consiga una soga lo suficientemente larga como para marcar con ella el perímetro de la circunferencia del jardín, atando fuertemente cada uno de los extremos para que el círculo quede perfectamente sellado. Si utiliza varios trozos de soga, tenga la precaución que queden todos bien unidos.
Luego determine con ayuda de una brújula, los puntos cardinales exactos en su jardín. Marque los puntos con rocas para tomarlos como referencia, poniendo la más grande al Norte.
Cuando llegue el anochecer, preparar un fuego pequeño, o colocar lámparas alrededor del área para iluminarla.
Comenzando por el Norte, clavar una vela en la tierra cera de la soga pero fuera del círculo. Luego, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, colocar otras al Este, Sud y Oeste, una en cada punto.
Si la noche fuera muy ventosa, se pueden usar cuatro linternas, o ubicar las velas dentro de recipientes de vidrio. Si utiliza éste método, vierta en el fondo del recipiente un poco de cera derretida antes de poner en él la vela, a fin de que ésta se pegue al fondo. Ubique las velas en cada punto, al lado pero fuera del círculo.
Ahora, tomamos nuestro athamé y nos paramos en el centro del círculo, mirando hacia el Norte. Alzando los brazos hacia el cielo decimos (si el viento es muy fuerte y tempestuoso, debemos gritar, mas que decir): “Yo invoco a los poderes del Norte, para que bendigan y protejan este jardín”
Repetir esto con cada punto, cambiando el nombre por el del punto cardinal al que corresponda en la invocación.
Al terminar, volverse de nuevo hacia el Norte. Inclinarse sobre la tierra y comenzar a trazar con la punta del athamé el pentagrama sobre el terreno. La punta superior llegará hasta la vela del Norte, y las demás deben quedar equitativamente espaciadas, cada una tocando la soga que delimita el círculo.
Ahora, arrodillándose en la parte meridional del pentagrama, trazar los siguientes símbolos con la punta del athamé. La parte superior del símbolo es un círculo, y lo pondremos orientado al Norte; luego, trazar dos segmentos de círculo que representen a la Luna Creciente ( ) ; uno al Este y otro al Oeste, y entre los dos, un triángulo cuyo vértice superior apunte al Sur. Espero que esto sea claro para todos.
Ahora, sentarse y ponerse muy en calma. Concéntrese y cuente nueve latidos de su propio corazón. Ahora sí, usted puede estar seguro que su jardín se encuentra protegido mágicamente. Apague las velas, comenzando desde el punto Norte, siguiendo la dirección de las agujas del reloj. Si utilizó recipientes de vidrio a causa del viento, saque la vela de su interior y deje que el propio viento se encargue de apagarla.
Con mucho cuidado y gentileza, corte con su athamé una rama de abedul, fresno silvestre o sauce, o de cualquier otro árbol cercano al lugar si no hubiera de estas especies. Si no hay árboles cercanos, se puede utilizar como último recurso una escoba común de barrer la casa, o una hecha específicamente par lo que vamos a realizar (ésto último es mejor).
Si va a cortar la rama de un árbol, siempre utilice el athamé. Acérquese al árbol y explíquele con gran cortesía y respeto, que necesita tomar una de sus ramas, y explíquele cual es el propósito y lo que usted va a hacer allí. Déjele como pago y retribución alguna cosa enterrada bajo su copa, cerca del tronco.
Vuelva al círculo con la rama o la escoba fuertemente asida. Párese al Norte, fuera del círculo, y comience a barrer, a limpiar con la rama los símbolos que trazó en su interior,: Camine alrededor del círculo en el sentido de las agujas del reloj, y continúe barriendo hasta que en la tierra no quede nada de los dibujos.
Recoja la soga y las velas, y guárdelas en un lugar seguro. Apague cualquier tipo de iluminación que estuviera empleando y retírese de allí.
A la mañana siguiente, justo a la salida del sol, vaya a ver si encuentra alguna señal en la tierra. Es probable que aparezcan algunos diseños especiales o símbolos sobre la tierra, aún cuando usted haya borrado todo o que dibujó la noche anterior. Es frecuente encontrar plumas de aves.
Si el rocío ha cubierto el terreno con un manto de líquido bendiciendo la tierra, déjelo secar. Recoja algunas plumas si las hubiera y registre este hecho como una unión entre su jardín y el silencioso poder de la Naturaleza.
Sirva en una vasija un cuarto litro de sidra pura y párese n medio del jardín. Con mano firme, rocíe sidra por toda la superficie de la tierra, girando para llegar a cada punto como si estuviera parado sobre un eje. Cuando la sidra se acabe, abandone el jardín y deje que la tierra absorba el líquido.
La sidra simboliza la sangre, despierta y renueva las energías residentes en la Tierra, y la prepara para la llegada del momento de plantar.
Deje a su jardín en paz durante tres días. Cuide muy bien que nadie lo moleste, no personas ni animales deberían caminar sobre él. Los animales a menudo se sienten fuertemente atraídos, ya que son naturalmente curiosos, y además son muy sensibles a la placentera vibración que emana desde el lugar que fue bendecido.
AL cuarto día, levantarse antes que el sol salga. El tiempo de plantar ha comenzado.
Estas sugerencias son del libro “El jardín Mágico de las Brujas” (traducido por Bluwic).
A continuación voy a agregar algunas hierbas para usos específicas, según Scott Cunningham (en “La Magia de la Tierra”) y árboles mágicos.
PLANTAS
Negocios:
- Benjuí
- Canela
Adivinación:
- Anís
- Fresno
- Baya de Laurel
- Bistorta
- Achicoria
- Canela
- Cincoenrama
- Eufrasia
- Caña dorada
- Alfóncigo
- Enebro
- Caléndula
- Nuez moscada
- Pachulí
- Rosa
- Romero
- Sándalo
- Anís Estrella
- Tomillo
- Ajenjo
- Aquilea
Fertilidad:
- Pepino
- Mandrágora
- Mirto
- Roble
- Pino
- Granada
- Rosa
- Girasol
- Nuez
Curación:
- Amaranto
- Anémona
- Manzana
- Melisa
- Clavel
- Eucalipto
- Lúpulo
- Lavanda
- Mirra
- Narciso
- Cebolla
- Hierbabuena
- Geranio Rojo
- Rosa
- Romero
- Ruda
- Salvia
- Sándalo
- Menta Verde
- Cardo
- Violeta
Amor:
- Manzano
- Aster
- Alcaravea
- Coriandro
- Comino
- Jazmín
- Lavanda
- Ligústico
- Reina de los Prados
- Mirto
- Naranja
- Lirio de Florencia
- Romero
- Tormentilla
- Verbena
- Aquilea
Poderes mentales:
- Melisa
- Alcaravea
- Clavo
- Avellano
- Madreselva
- Lavanda
- Pervencha
- Romero
- Ruda
Dinero:
- Almendra
- Albahaca
- Bergamota
- Brionia
- Camomila
- Cincoenrama
- Clavos
- Juan el conquistador
- Madreselva
- Hisopo
- Jazmín
- Mente
- Pachulí
- Pino
- Salvia
- Sasafrás
- Verbena
- Trigo
Paz:
- Albahaca
- Comino
- Rosa
- Valeriana
Protección:
- Angélica
- Fresno
- Melisa
- Baya de laurel
- Artanita
- Eneldo
- Hinojo
- Helecho
- Hisopo
- Muérdago
- Tripo
- Peonía
- Geranio rosa
- Romero
- Ruda
- Hierba de San Juan
- Diente de Dragón
- Estragón
- Verbena
Purificación:
- Anís
- Albahaca
- Baya de laurel
- Saúco
- Incienso
- Hisopo
- Lavanda
- Limón
- Hierba luisa
- Ligústico
- Mirra
- Naranja
- Hierbabuena
- Pino
- Romero
- Ruda
- Azafrán
- Sándalo
- Sello de Salomón
Juventud:
- Prímula
- Lavanda
- Tilo
- Roble
- Romero
- Salvia
LOS PODERES MÁGICOS DE LOS ÁRBOLES
- ABEDUL: Protección. Purificación. Fertilidad. Nuevos comienzos.
- ABETO (del Canadá): Uso no recomendado.
- ALBARICOQUE: Amor.
- ALMENDRO: Adivinación. Clarividencia. Sabiduría. Dinero. Préstamos. Negocios.
- ARCE: Adivinación. Amor.
- AVELLANO: Adivinación. Matrimonio. Protección. Reconciliación.
- CHOPO: Protección.
- CEDRO: Prosperidad. Longevidad.
- CIPRÉS: Obras de la vida pasada. Protección.
- COCOTERO: Pureza. Castidad. Curación.
- ENEBRO: Protección.
- EUCALIPTO: Curación.
- FRESNO: Protección. Magia del Mar (cuando se realizan estos hechizos lejos del océano. Véase CAPÍTULO DIECISIETE: MAGIA DEL MAR).
- HIGUERA: Fertilidad. Fuerza. Energía. Salud.
- LIMA: Adivinación. Curación. Castidad. Neutralidad.
- LIMONERO: Adivinación. Curación. Castidad. Neutralidad.
- MANZANO: Curación. Prosperidad. Amor. Perpetua juventud.
- MELOCOTONERO: Amor. Adivinación.
- MORERA: Conocimiento. Adivinación. Sabiduría. La voluntad.
- NARANJO: Amor. Matrimonio.
- NOGAL: Curación. Protección.
- OLIVO: Paz. Fecundidad. Seguridad. Dinero. Matrimonio. Fidelidad.
- OLMO: Protección.
- OXIACANTO: Purificación. Matrimonio. Amor. Protección.
- PALMERA: Fuerza.
- PINO: Purificación. Salud. Fortuna. Fertilidad. Prosperidad. ROBLE: Curación. Fuerza. Dinero. Longevidad.
- SAUCE: Curación. Protección. Encantamiento. Deseo. Alumbramiento fácil de bebés.
- SAÚCO: Curación. Protección. Prosperidad. SERBAL: Protección. Fuerza.
- SERBAL: Protección. Fuerza.
- TEJO: Uso no recomendado.
- TILO: Protección.
Próximamente postearé algunas correspondencias.
luciano dijo:
Enero 8, 2009 a 2:00 pm
gracias por esta nota,me va a servir mucho
luz quesada dijo:
Junio 21, 2009 a 3:51 pm
la pagina es excelente me encanta , para hacer unas preguntas debo hacerlo por la misma via un beso enorme luz