También conocido como “El mago”.
La carta ante mi presenta un señor vestido de rojo, con botas azules de lazos dorados y una capa gris adornada con plumas o mejor dicho íntegramente realizada en plumas (como si fuera un ala gigante que se envolvió alrededor del cuerpo.
Lleva el cabello negro brillante recogido en una trenza. En su cintura lleva una cruz griega como la hebilla del cinto.
Está de pie frente a un altar de piedra, sobre el que descansa una bolsa verde con tiritas rojas. Delante del altar hay una vasija dorada, con una espada en su interior. Él en su mano derecha tiene una varita apuntando hacia arriba, como si fuera una antena, y en la mano izquierda, un escudo con un pentáculo grabado.
Detrás de él hay dos árboles secos y en el cielo una enorme luna llena.
De lecturas anteriores, respecto al mago he aprendido que con la vara dirige la energía divina, funcionando como un canal. Imagino, interpreto, mejor dicho, que la vasija con la espada representan al caldero y al athame: la unión divina.
El escudo con el pentagrama será el símbolo del elemento Tierra y será un escudo que brinde estabilidad además de protección.
La carta esta me invita a soñar más que ninguna de las anteriores. Será la pictografía, tal vez. El druida es un sabio, un sabio que se formó bajo una disciplina estricta. Un ser que camina entre mundos como quien atraviesa corredores…
DRAOI GEBANN me está invitando a explorar la magia en todas sus formas, a sentirla, pensarla, materializarla, integrarla en mi vida, y tal vez, te invite a lo mismo con la luna como guía y compañera…